Busquemos momentos íntimos de soledad para descubrirnos. Los gritos y alborotos del mundo nos atarantan tanto que perdemos el sentido pleno de nuestra existencia muy a menudo. Dedica tiempos para estar solo(a), de tal forma, que puedas conocerte mejor y aprender de ti mismo. No le tengas miedo al silencio y mucho menos a los deseos internos. Hazlo por ti.

SIEMPRE SERÁ MÁS RECONFORTANTE UN MOMENTO ÍNTIMO CON TU ALMA, QUE UN TUMULTO DE GRITOS EXTERNOS.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *